16.1.06

Una señal de alarma.

Al cumplir tres años había que escolarizar a Paula, por lo que ella dijo:

-Paula irá al colegio al que fui yo.

Y él:

-De ninguna manera. No quiero que le imbuyan religión desde la infancia. Irá a otro colegio donde no hagan eso.

-¿Ah, sí? Pues a mí no me fue nada mal en ese colegio.

-Ahora no hablamos de ti. Es una cuestión de principios: no se puede inculcar fe religiosa como se enseña el teorema de Pitágoras. Quiero que respeten a mi hija.

-No sólo es tu hija.

-Está bien: nuestra hija. Quiero que en materia de creencias pueda elegir por sí misma.

-O sea, que ya has decidido por mí.

-Eso mismo podría decir yo.

-Pues habrá que ir al juzgado. Según el código civil, si los padres no se ponen de acuerdo decide el juez.

Ambos se miraron fijamente y callaron. Desde que estaban juntos era la primera vez que invocaban un precepto legal. Sintieron miedo porque sabían que si una norma jurídica irrumpía en su convivencia, significaría que habían dejado de amarse.

4 comentarios:

Antón dijo...

Aqui en Mexico no se encuentran libros del autor, por favor ¿podrian decirme si hubiera en España y editorial?

Antón dijo...

Si te has fijado en la parte de arriba de la pagina dice que los cuentos se han publicado en libro y yo se que es así pq lo he pedido. Se titula Este Sol de la infancia. Vienen también otros cuentos (igual de buenos del mismo autor) y tú también puedes pedirlo a la editorial Acuman (España pero mandan tambien copias al extranjero)

Antón dijo...

Que aunque no venga a cuento, he leido un bonito poema de Cortázar y os lo quiero mandar:

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento...
Así la tomo y la sostengo, como
si de ello dependiera
muchísimo el mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres

saiz dijo...

Gracias, Antón, por tus comentarios y por el poema remitido.