13.1.06

Esta noche no alumbra.

Durante los meses de noviembre y diciembre de 1939 los elementos rojos (copio textualmente) que merodean por los alrededores del pueblo de C., sector de V., declarado zona de guerra a efectos de persecución y captura de aquellos rebeldes, bajan con frecuencia desde los montes limítrofes hasta el pueblo, en donde se instalan transitoriamente en casa de sus familiares, que los encubren, e incluso deambulan por calles de la localidad, llegando a celebrar en una de las casas del pueblo un baile que empieza a las nueve de la noche y termina tres horas después, amenizado por gaita gallega y al que asisten, entre otros, seis rojos huidos del pueblo y otros rebeldes en la misma situación.

Es de notar que C. es una aldea que no cuenta con más de treinta vecinos, sin que el caserío esté muy diseminado, y que quien organiza el baile es la famosa partida del V. Desde el 8 de noviembre de 1939 existe en C. un puesto de la Guardia Civil (tú eres el comandante), del que además de ti forman parte cinco guardias.

No evitas que bajen al pueblo ni irrumpes en el baile. No detienes a nadie. Eludes encontrarte con los fugitivos.

Te juzga el Consejo Militar. Testifica la hija de la maestra. Era novia de uno de los huidos, ahora lo es de un guardia. Declara que vio a su antiguo novio en la calle; que te informó y no hiciste nada.

Te imponen cuatro años de cárcel.

Me encuentro contigo por casualidad, en un repertorio de sentencias. (Ni siquiera viene tu nombre: sólo las iniciales.) Así que, aunque parezcas ficción, de hecho exististe.

Es de suponer que a estas alturas estés muerto. Tú sí, pero tus actos no.

1 comentario:

Antón dijo...

Era un maquis, claro, de los de la guerra civil