26.1.06

Lavabos

Fue duro recibir una caja que contenía una cubeta de lavabo. Se me representó enseguida la imagen del pretor Poncio lavándose las manos antes de consentir la ejecución. Y recordé las veces en que, como él, me lavé las manos. Entre otras:

-Toxicómanos llevados a la cárcel en vez de a un hospital donde curarse de su adicción. (Pero la ley lo mandaba: excusa universal.)

-Impunidades basadas en defectos de forma. (¿Y qué querías? Acuérdate del juez valenciano, denostado por grabar las conversaciones. Ellos se fueron de rositas y a él nadie le defendió: lo que sacó a la luz salpicaba mucho.)

-Retractaciones debidas a amenaza del agresor. (Era fácil no hurgar en las raíces, encarpetar el asunto.)

Al margen de quién la envíe, recibir una cubeta por correo obliga a hacerse preguntas.

Poco importa que al final fuera una remesa de Suministros. Lo que cuenta es que fue instalada en los aseos del tribunal y ahí sigue, disponible, para lavarse las manos.

4 comentarios:

Antón dijo...

Lo que pasa es que el mundo esta lleno de pasotas. Y los hay peores, porque Pilatoss por lo menos se lavo las manos y reconoció que era un cobarde, para mantenerse en la poltrona y no enfrentarse con el sanedrin de los judios.

Antón dijo...

En realidad se rió de los judios, por eso escribió lo de INRI (rey de los judíos) para fastidiarles, pero no tuvo huevos de llevarles la contraria y se limitó a mofarse de ellos más el gesto testimonial de lavarse las manos.

Antón dijo...

Por lo que veo el autor tiene cuentos en este y otro blog y ahora ya no manda ni interviene más pq tiene un libro editado, pero, si alguno que hayais conseguido el libro me podeis contestar: ¿en el libro salen mas cuentos aparte de estos? Gracias

Antón dijo...

No se si eres el mismo que preguntaba en el otro blog, pero en todo caso puedo decirte que yo pedí el libro y sí que vienen otros cuentos, en el mismo tono del autor pero tratando otros temas. Chao.