30.11.09

Sólo yo sobro aquí

Noviembre en el campo. Mosaico de ocres, pardos, castaños. No hay palabras para todos los marrones (o a lo mejor sí pero yo las ignoro), para todos los amarillos, para todos los grises… Hojas que aún cuelgan de las ramas, hojas caídas: dispuestas a ser suelo, barro otra vez. Ha de haber animales guarecidos en las oquedades de la tierra y de los árboles. Sólo se ve, cruzando por encima, alguna uve de pájaros emigrando a otros sitios. Rumor del río. Humedad que asciende cuerpo arriba.

Sólo yo estoy de más (¿por qué he venido?, ¿por qué me he sentado, a escribir, en el suelo?). Sólo yo desentono. Sólo yo soy intruso. Sólo yo sobro aquí.

Me marcho pronto para no estorbar.

10 comentarios:

Blanca dijo...

SI TE HUBIERAS TENDIDO, EXTENDIDO, SOBRE LAS HOJAS, QUIETO QUIETO, HUBIERA EMPEZADO A SER PARTE DEL TODO , ALGO MAS DEL PAISAJE.CUBIERTO DE HOJAS Y REPTILITOS, JEJEJE.
MEJOR NO, ¿VERDAD?
JAJAJAJA. HASTA OTRA. SAIZ ADMIRADO.

saiz dijo...

Desde luego, Blanca. Es otra forma de verlo, fundirse con el entorno. Pero a mí me parecía que desentonaba.

Un abrazo.

saiz dijo...

Desde luego, Blanca. Es otra forma de verlo, fundirse con el entorno. Pero a mí me parecía que desentonaba.

Un abrazo.

Aquí me quedaré... dijo...

Mirar el campo en otoño es una maravilla.
La próxima vez, no dejes de mirar.

* Dicen que soy malísima. Comparada con blanca, soy un angelito, jaja.

No te mezcles con las hojas caidas, Saiz, a ver si te confunden.

Besos a los dos

saiz dijo...

A mí me encantan las hojas caídas. Y los colores de las hojas, caídas o a punto de caerse, en el otoño. No hay palabras en el idioma para nombrar a esos colores (ni falta que nos hacen).

A mí me extraña que haya celebraciones basadas originariamente en el inicio de la primavera (Fallas), del verano (hogueras de San Juan), del invierno (Nochebuena), pero en cambio no haya ninguna fiesta asociada al inicio del otoño. ¿No merecería el solsticio de otoño -21de septiembre- una gran fiesta de bienvenida?

Gracias, Aquí me quedaré, por tu comentario.

alejandro dijo...

Solamente una precisión, Sr. Saiz. El 21 de septiembre no es solsticio sino equinoccio. El 21 de mayo y el 21 de septiembre son respectivamente los equinoccios de primavera y otoño, porque igualan en duración el día y la noche. De ahí la palabra equinoccio. Los solsticios son los de verano (21 de junio) e invierno (21 de diciembre), que son respectivamente los días con mayor y menor luz solar de todo el año.

saiz dijo...

Obviamente llevas razón. Gracias, Alejandro, por tu aclaración/ corrección.

alejandro dijo...

Prueba de que todos tenemos lapsus es que ayer tecleeé que el equinoccio de primavera es el 21 de mayo, cuando obviamente es el 21DE MARZO.

Blanca dijo...

Deja que me defienda Saiz, ¿mala yo, Aqui me quedaré?? nooo.Un simple comentario; ser parte de las hojas que tapizan el suelo seria lindo, pero la verdad, lo de los reptilitos ya no me gusta.
El paisaje otoñal me fascina, el de las fotos, porque aqui no se dá, y la caida tumultuosa de hojas se da en febrero, a la salida del invierno.
Diario aprendemos. Un beso a todos.

saiz dijo...

Gracias, Blanca. (Perdona mi posible tardanza en contestar, pero no había leído tu comentario hasta ahora.)

En España el otoño (octubre-noviembre) es visualmente la estación más bonita. El campo se llena de unos colores y contrastes increíbles. A mí no deja de sorprenderme, año tras año.

Claro, ya entiendo que el ciclo de las estaciones no es igual en todas partes. Lo que en el hemisferio norte es invierno, en el sur es verano. Y en el ecuador las cosas ocurren de otra manera.

Pero sin duda debe de ser también hermoso el cambio de las estaciones en México, en Argentina, en todas partes.

Yo apenas conozco esos sitios: ya me gustaría, pero por ahora he viajado bastante poco. Suelo decir que, más que cosmopolita, soy "cosmo-paleto".

Un abrazo.