3.6.09

Insensibles

La Tierra podía haberse parado y decir:

-O desmontáis ahora mismo las cámaras de gas, o no echo a girar otra vez.

El Sol podía haberse apagado y decir:

-O demoléis los campos de concentración, o no vuelvo a brillar.

Pero no, no podían. No tenían otra posibilidad que inhibirse. No tenían más opción que seguir así, girando y brillando como si tal cosa.

Yo al menos quiero pensar que, si no se plantaron –si no se detuvieron, si no se oscurecieron-, fue porque no podían.

5 comentarios:

Saphira dijo...

Habrá un día, un día en la sucesión infinita de días...en que finalmente ha de mostrar el universo toda su gloria y fastidio contra la humanidad. De hecho poco a poco lo va haciendo con catastrofes y demás calamidades. Siempre pienso que hay algo de justicia si es que nuestras bocas tienen derecho de pronunciar esa palabra.
Besos

saiz dijo...

Gracias, Saphira. Supongo que todos experimentamos extrañeza por la indiferencia de las cosas inertes ante los desmanes, guerras, genocidios... Como si nada de eso fuese con ellas.

Hay un poema de Alberti en que, en plena guerra civil española, se asombra de que de pronto haya llegado la primavera. Era marzo de 1937 en España y la primavera no faltó a su cita con las hojas, las flores y el renacer de la vida (aunque en los campos se excavaban trincheras y caían acribillados los soldados).

A veces parece increíble que el mundo inerte pueda permanecer impasible, de brazos cruzados, en medio de las horribles tragedias de los hombres.

Pero, claro, no es que el mundo físico sea "pasota"; es que es insensible en el sentido puro y literal de la palabra: o sea, carente de sensibilidad.

Blanca dijo...

Bueno, y no te cansas de producir tanto relato hermoso? Me maravillas, y tengo otras cosas que hacer, después sigo. Preciosas cosas escribes, además de variadas. gracias.

saiz dijo...

Gracias a ti, Blanca, por tus visitas. En realidad este blog tiene ya varios años. No creas que estos relatos están escritos en una semana.

Blanca dijo...

Es que es una pena que algo bellamente escrito, quede en el olvido de las primeras ediciones de un blog o un periódico, hay que darles una segunda vuelta. Tendré yo que pensar en lo que tengo archivado, cuando lo saco a la luz de vuelta. Es buena idea. Felicidades de cualquier forma.(Me gustaría saber cuando y como empezaste a escribir.)