8.4.09

La tejedora de sueños

[Dedicado a quienes menciono y a todos los demás que pasan por aquí]



Érase una multitud de pantallas. Millones de pantallas repartidas por el mundo y conectadas entre sí.

Además, cualquiera podía abrir con plena libertad y gratuitamente una dirección o página, y a ella podía accederse desde cualquiera de esas pantallas.

Para escribir y publicar lo que uno quería no tenía que pasar por censuras previas, y ni siquiera debía obtener la aprobación de ningún editor.

Y las demás personas, si lo deseaban, podían leerlo desde cualquier rincón del planeta con sólo teclear http:// más esa dirección en su pantalla.

Todo eso, en buena lógica, estaba llamado a ser un ensueño o un delirio (como la teletransportación o los viajes en el tiempo). Tendría que formar parte de un relato, La red prodigiosa o algo así. Debería ser quimérico y fantástico. Debería ser fabulación pero sorprendentemente, y por algún extraño motivo, es real.

Tecleamos y, más que pulsar teclas, palpamos la ficción con la punta de los dedos. Miramos la pantalla y lo que vemos es un sueño: un anhelo sólido y cristalizado.

(¿Seguro que estoy despierto? Elio, Yahaira, Saphira, Victoria, Nán…: decidme, por favor, que no lo estoy soñando.)

Érase una vez… No: en este caso no. En este caso es una vez.

6 comentarios:

Saphira dijo...

No, no lo estas soñando, simplemente es. Es posible, es magnifico, es increible, pero es. Lo que mas me gusta es el hecho de acortar las distancias, ya no estamos tan lejos ni estamos tan solos...en este muundo de pantallas e impulsos electricos.
Mil besos amigo, un placer leerte como siempre

saiz dijo...

Gracias, Saphira. Porque rápidamente nos hemos acostumbrado a esto, nos parece normal. Pero no, no lo es en absoluto. Creo que la historia de la humanidad habría sido bien distinta si hubiese habido algo como Internet: es decir, algo que eludiese las censuras y manipulaciones; algo que permitiera que la sociedad tomase el control de sí misma. Tengo la impresión de que históricamente han sido las personas más prepotentes y sanguinarias quienes a menudo han tomado las decisiones cruciales: quienes han abocado a sus pueblos al despotismo y la guerra (sin contar con el conocimiento ni la voluntad real de la gente). Quizá yo sea demasiado optimista, pero me parece que con Internet no habría habido un Napoleón, un Hitler, un Stalin... Ojalá que, ahora que disponemos de este medio, estos tiranos (mitad monstruos, mitad payasos) no sean ya posibles en el futuro.

Anónimo dijo...

Para mi internet supone sobre todo la posibilidad de poder leer escritos tan buenos e interesantes como estos.

saiz dijo...

Gracias, Anónimo, por lo que dices. Me alegra mucho que haya personas que, como tú, pasan por aquí sin dejar su firma, pero sí el rastro de sus palabras.

aitor dijo...

La Internet es una celebración, un festejo, un regalo de la vida. Creo que ya nos ibamos mereciendo algo bueno alguna vez.

saiz dijo...

Completamente de acuerdo, Aitor. Ah, visité vuestra página y me sorprendió verme incluido en vuestra antología. Sin duda inmerecidamente. Gracias.