13.5.10

Balance

Unos segundos antes de morir, pensó:

“Tengo la impresión de que mi vida ha sido gris y anodina. Una vida olvidable, sin legado ni gloria. Una vida mediocre, propia de un fracasado. Una vida de mierda.

Pero también creo que no provoqué la ruina a otros. Que no arrastré a nadie a la locura. Que no llevé a nadie a la miseria, ni a la perdición, ni a la desgracia.

No es, a fin de cuentas, tan poco.”

4 comentarios:

Blanca dijo...

Creo que en mi balance, no voy a poder concluir igual, igual arrastré a alguien a la locura y a la desgracia. Carambas, creo que es mucha carga, iré pidiendo perdón desde ahora.
Suertudo el, pero, dicen que dios no quiere a los tibios.jejeje. Buenos días Saiz.

saiz dijo...

Hola, Blanca. Bueno, pero tal vez en tu balance tengas un montón de cosas positivas que compensen con creces esa posibilidad. Seguró que sí.

Un abrazo.

Aquí me quedaré... dijo...

Desde luego no es un mal balance.
Ya formaría por una igual

Besos a los dos

saiz dijo...

Gracias, Aquí. Uno puede morir sin pasar a la Historia, siendo (a estos efectos) un perfecto "don nadie", y no obstante haber llevado una vida digna y deseable. Mucha gente, a lo largo de los siglos, vivió sin arrasar nada, sin sembrar el dolor ni la ruina a su paso. La Historia no los recuerda, la Historia los omite y pasa de ellos (y en cambio, sí recuerda a quienes lo dejaron todo sucio, manchado de sangre -un poco como lo que se decía del caballo de Atila, que "por donde pasa no vuelve a crecer la hierba"-). Bueno, pues hay muchísima gente (gente, por supuesto, anónima, pero sin embargo mayoritaria) que pasó por el mundo dejando que después creciera abundante hierba por los sitios por donde cruzó.

Un beso.