30.10.09

Inutilízame

Yo me envuelvo la rodilla en un paño y tú me golpeas con el rulo de amasar, fuerte, varias veces, hasta que la oigas crujir, un chasquido, y veamos que se hincha y se pone morada o negruzca, la sangre derramada por dentro, y así poder decir que sufrí un accidente, el caballo tropezó y me caí, me golpeé en la rodilla, la tengo inflamada, conseguir una baja del médico y librarme, ser eximido de formar parte del pelotón. Porque yo no voy a fusilar a nadie, ni aunque lo mande el jefe del Estado, ni aunque lo ordenase en persona el duque de Ahumada, ni aunque me arresten, ni aunque me fusilen. (Bueno, en este último caso no estoy seguro.) Vamos, Carmencita, atiza fuerte, da otra vez con más brío, ensúciame las rodillas con mi sangre y preserva mis manos de la sangre ajena.

7 comentarios:

Blanca dijo...

Hola Saiz, confieso que tenía dias sin venir por acá, resulta que mi indicador no me avisa, cuando has puesto nuevas entradas. asi que vine porque te extrañé, y me encuentro ya varias nuevas: Ahh que variadas, horribles, alegres, impactantes, (como esos golpes en la rodilla, mas impactante, como )

Vuelvo , lo sabes. GRacias por escribir.

saiz dijo...

Ya ves, Blanca. Tras acabar la guerra civil española con la victoria de Franco, algunos republicanos se ocultaron en montañas y zonas boscosas de España. Se les llamó los "maquis" (por analogía con los miembros de la resistencia francesa a la ocupación alemana, que se escondían tras de una clase de arbustos -que en francés se llaman "maquis"-). El caso es que estos republicanos siguieron hostigando a las fuerzas franquistas mediante acciones de guerrilla. Abrigaban la esperanza de que, cuando acabase la II guerra mundial con la derrota del nazismo y del fascismo, las potencias aliadas (Estados Unidos, Inglaterra, Rusia) forzarían la caída del franquismo. Pero no fue así, por lo que finalmente casi todos los "maquis" fueron detenidos y ejecutados.

Este relato está basado en la historia que me contaron de un guardia civil (algo así como un policía militar) que, al ser designado para participar en el fusilamiento de unos "maquis", se autolesionó para evitar formar parte del pelotón de fusilamiento.

No pudo evitar los fusilamientos, pero al menos no participó en ellos.

Afortunadamente, en todas partes hay siempre alguna buena persona.

La luna dijo...

Es imposible remontar historias de este tipo.
Hubo tantas y tan dolorosas.

un abrazo

saiz dijo...

Desde luego, Luna. Lo ocurrido en España durante la guerra civil fue terrible. A la actual generación de españoles se nos hace muy difícil entender que, sólo unas décadas atrás, pudiera llegarse a un estado de odio y cainismo tan exacerbados.

Felizmente eso pertenece al pasado, y hoy España es una sociedad muy tolerante y abierta (a pesar de la crispación alimentada desde algunos medios de comunicación).

A mí hubo algo que me hizo sentirme orgulloso de ser español, y es cuando desde el Gobierno de entonces se intentó involucrar a España en la guerra de Irak, y muchísima gente salió a la calle para gritar "No a la guerra" y -sobre todo- "No en nuestro nombre".

Aquí me quedaré... dijo...

Un día rescataré una hisroria parecida de mi otro blog cerrado y te la enviaré.
Me la contó él mismo.
A pesar de los años, no pudo superar haber matado a un hombre...

Blanca dijo...

Saiz, si aqui es "tras bambalinas", que buenas historias se cuentan, tan buenas como las del escenario. Solo que las historias de vida, son las que van con toda la entraña, corazón, higado, riñones,je diferentes emociones. La vida, la vida, material para escenificar, y que no nos crean la obra.Pero no hay que callarla, porque se muere.

saiz dijo...

Gracias, Aquí me quedaré y Blanca. Me gustaría mucho que me contases esa historia, Aquí me quedaré. Por favor, no dejes de hacerlo.