16.1.09

Lotería

Año 1937. Guerra civil.

En un sitio de España y pese al fragor de los obuses, por amor, por deseo o por ambos impulsos un hombre y una mujer –sin reparar en consecuencias- se ayuntaron.

Tras la fecundación, los espermatozoides no concebidos, al constatar que no les había tocado nacer y vivir entre guerra y postguerra, suspiraron con alivio.

Los óvulos no germinados, también.

“De la que nos hemos librado. ¡ Menos mal !”, exclamaron unos y otros, mientras sentían compasión por los sí fecundados.

2 comentarios:

Yahaira Valverde dijo...

Qué interesante relato. Me hace recordar al de Elio...
Siempre hago asociación de ideas...
Cuídate.

saiz dijo...

Gracias, Yahaira, por tu visita. Creo que te refieres al soneto de Elio que te comenté. En verdad tiene algún parecido, porque en ambos las células reproductivas toman la palabra, en cierto modo reivindican su derecho a opinar. Un abrazo.