19.1.09

Insomnio

En términos de sueño, salió caro regatear ayer con el vendedor callejero. Le arranqué un reloj a la mitad del precio inicial (es fácil negociar con un débil), pero luego me sentí culpable cuando le vi recoger deprisa la mercancía y suplicar inútilmente al policía que no se la requisara. Y después tardé en dormirme, pensando en las monedas que le había escamoteado, tan nimias para mí, tan necesarias para él. Sin duda que, de no ser por aquello, habría pasado hoy del perro de la cuneta, le habría dejado ahí cojeando en vez de parar el coche, recogerlo, llevarlo al veterinario y traerlo a casa. Y ahora tengo que darle un nombre. Pero sin pensarlo mucho: no quiero otro motivo de insomnio. ¿Piedad? ¿Conciencia? ¿Qué tal Blanqueo? ¿Aceptaría un perro llamarse Blanqueo?

2 comentarios:

Yahaira Valverde dijo...

Negociar con un débil, muy fuerte tu frase...pensar también que en clases de liderazgo lo he escuchado pero con otras palabras, por no decir refinadas, al gusto del cliente, todo para que se oya mejor sin dejar de ser lo que es.

Interesante tu relato...Pobre mi perro; aunque no creo que esté molesto por llamarse Oddie. ¿Quién sabe, ya empezaré a tener remordimientos?

Pd: Blanqueo, no creo que eso ponga tu mente en blanco ni que se te olvide el hecho.

Saludos Sáiz.

saiz dijo...

Oddie es un nombre muy bonito para un perro.

Yo, de pequeño, tuve una perra y le pusimos de nombre una cursilada: Circe. Pero mi abuela la llamaba Titina (por "chiquitina") y al final la perra sólo respondía a esto último, por lo que se quedó con el nombre de Titina. En cierto modo, lo eligió ella.

Ahora tengo una gata negra (o casi) que se llama Baguira o Bagheera, por la pantera que sale en "El Libro de la Selva".

Saludos.