17.1.11

De estas prisiones cargado

Estoy dentro de él, así que casi nunca lo veo. A veces me lo encuentro de frente, cuando paso (pasa) ante un espejo, pero rápidamente desvío la mirada. Me cuesta aceptar que va conmigo a todas partes. Me resisto a asumir que soy él.

4 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Pues no hay más...
Seguro que conserva muchas cosas interiores que el espejo no muestra.

Besos

saiz dijo...

Hola, Aquí. Qué alegría reencontrarte. Claro, el espejo no puede mostrar más que lo de fuera. Y el autorrechazo o aversión a uno mismo generalmente implica más de lo interior que de la fachada: más de la mente que del cuerpo. Por lo demás, ¿quién no sintió a veces que no se aguantaba a sí mismo?, ¿quién, en ocasiones, no se ha auto-caído mal?

Besos también para ti.

Aquí me quedaré... dijo...

Pues creo que la mayoría de las veces nos pasa eso.

Besos

¿ Pensabas que no iba a volver?

Pues no, siempre vuelvo.

saiz dijo...

Besos también para ti, Aquí, siempre tan bienvenida.