5.5.09

Aparta de mí este cáliz

No puedo cantar, ni quiero,
a ese Jesús del madero
(A. MACHADO)


Admitiendo que un relato alegre es una tragedia a la que faltan sus últimas páginas, se propone una Pascua que termine antes de aquella cena.

Habría desfiles procesionales:

En un paso estaría Jesús dando mandobles, echando del templo a los mercaderes.

En otro aparecería en el Tiberíades. Andando sobre las aguas, para que don Antonio cantase.

Un tercero recogería la escena de Lázaro. Cuando le dan la noticia de que ha muerto y, en honor a la amistad (y para desconcierto de teólogos), Jesús llora.

En otro figuraría entre un montón de chavales: jugando con ellos al escondite o pateando una pelota (“Dejad que los niños se acerquen a mí”).

Cerraría la procesión la entrada en Jerusalén. Como en las demás cofradías, el caperuz estaría prohibido. Los nazarenos gritarían “hosanna” y marcharían, igual que el Maestro, a lomos de un burro.

5 comentarios:

Saphira dijo...

Hola amigo! He vuelto después de contratiempos varios. La verdad me asombra este relato, sobre todo la idea de la tragedia y la comedia. siempre me impresionó el cuento de Jorge Luis Borges que se llama "Tres versiones de Judas", no creo que tenga que ver mucho con esto...pero me remite a él (creo estar loca)
Besos

saiz dijo...

Hola, Saphira. Bueno, yo creo que la historia de Jesús era alegre hasta sus últimos días. Me refiero a ese Jesús que vivía con sus amigos (y amigas: María Magdalena, las hermanas de Lázaro...) y se iba de pesca con ellos, que jugaba con los niños, que completaba el vino en la boda de Caná para que la gente disfrutara y bailara y riera...

Lo malo es que en la última semana se torció todo. Tal vez tuviera que ser así, no sé.

Pero yo prefiero quedarme con la parte primera, con el trozo feliz.

En cuanto a los últimos días, me atrae como a ti -y a Borges- la personalidad de Judas, ese seguidor que oscila entre sentimientos contrapuestos (tal vez los celos, la envidia... más que la codicia) pero que finalmente, al saber que no podrá vivir con la comezón de haber entregado a Jesús, decide acabar con su propia vida.

Y también ese Pedro que, tras defender con la espada a Jesús (parece que incluso seccionó una oreja a uno de los prendedores), después se acobarda y reniega por tres veces de su amigo. Y a continuación de la triple negación -añade el relato evangélico- "lloró amargamente".

Y por último me interesa la personalidad de Pilatos. Mucha gente piensa que Pilatos mandó escarnecer y azotar a Jesús por un móvil cruel, pero, si se lee entre líneas, se verá que no es así. En realidad mandó que lo flagelaran para intentar que los enemigos de Jesús se dieran por satisfechos con esa tortura y desistieran de darle muerte, aunque finalmente no fue así.

En fin, se tengan las convicciones que se tengan, creo que el texto evangélico posee un enorme valor literario y narrativo. A mí al menos me fascina.

Saphira dijo...

Cuando leí la historia de la antigua roma entendí que Pilatos no tenía mas opcion que hacer lo que hizo...despues de todo Tiberio...estaba loco
Besos

saiz dijo...

Así es, Saphira. Yo estoy convencido, como decía, de que Pilatos no quería acabar con la vida de Jesús. Sin duda Jesús irradiaba un magnetismo personal muy intenso; y Pilatos, tras haber hablado con él, debió quedar muy impresionado. Por eso no quería matarlo. (Incluso su mujer le pidió que no lo hiciera).

Para intentar no tener que ejecutar a Jesús, puso a los judíos en un aprieto, dándoles a elegir entre liberar a Jesús o a Barrabás (se supone que un delincuente peligoro). Pero, para su sorpresa, los reunidos prefirieron que soltase a Barrabás.

Pero finalmente, y vista la determinación de los judíos allí congregados, comprendió que, si no accedía a la ejecución, tendría serios problemas personales. Es decir, que estaría poniendo en riesgo su cargo de pretor. Y fue entonces cuando Pilatos se lavó las manos, queriendo simbolizar que él era "inocente de la sangre de este hombre" (algo así dice el relato evangélico).

Esta última escena es también muy elocuente. Porque Pilatos se inhibió, pero al mismo tiempo hizo pública su inhibición. Es como un juego de palabras: EXhibió su INhibición.

saiz dijo...

Escribí deprisa y tecleé "peligoro" en vez de "peligroso". Perdón.