23.2.06

Un modelo de gestión

Para concluir este informe de gestión, no podemos dejar de referirnos a la profundización democrática operada en nuestra estructura durante el último ejercicio. La elección de cada jefatura de área mediante sufragio de sus miembros (“un hombre, un voto”) permite no sólo el gobierno democrático del conjunto, sino también de cada una de sus parcelas: narcotráfico, prostitución, corrupción institucional, extorsión y venta de armas. Las cinco divisiones han elegido, mediante votación secreta y directa, sus propios consejos directivos; y éstos a su vez, investidos de la representatividad que les concede emanar de las bases, han designado al rector máximo de la organización.

Se han armonizado así participación y eficiencia, democracia y resultados. Ésta es la clave de nuestro éxito, patentizado por el crecimiento de las cinco áreas de negocio.

Igualmente se ha avanzado en la independencia de nuestro sistema de justicia. Los tribunales han actuado autónomamente, sin injerencias de la jefatura al enjuiciar desviaciones. Ello no ha impedido la ejemplaridad de las decisiones tomadas en aplicación de nuestro código (incluida, en caso necesario, la pena capital). Para el próximo ejercicio parece conveniente incidir en la descentralización. A tal fin se crearán tribunales especiales para transgresiones en prostitución y corrupción pública, tal como ya se hizo para los sectores de armas y narcotráfico.

De entre las agrupaciones que operan extramuros de las leyes y tratados, la nuestra se ha afianzado como la más eficaz y cohesionada, merced a su vertebración democrática. He aquí lo que diferencia una auténtica organización, como la nuestra, de una simple banda de secuaces regida por la arbitrariedad.

En suma: nuestra corporación, cuyo ámbito de negocio es inconciliable con la legalidad exterior, requiere fortalecer su entramado jurídico como presupuesto de perduración. Y esa solidez únicamente puede proceder de su aprobación por cargos electos, lo que otorga legitimación de origen, garantiza el apoyo de las bases y confiere estabilidad organizativa. De ahí nuestro empeño en potenciar los resortes de la democracia.

(Aplausos.)

3 comentarios:

Antón dijo...

lo que demuestra que la democracia en si misma y sin valores es meramente una mierda, o no?

Antón dijo...

A mi esto me recuerda que en Suráfrica,cuando lo del apartheid, los blancos votaban, elegían a sus representantes y tenian una democracia formalmente comparable con las de toda la vida, pero eso no impedía que ejercieran una dominación sobre la población negra, la cual estaba discriminada y no tenia acceso a los mismos derechos y servicios que los blancos. Nelson Mandela estaba encarcelado por oponerse a ese sistema mafioso e impresentable. Pero ya digo que para los blancos era y funcionaba como una democracia impecable, como las occidentales . O sea, que realmente la democracia formal no garantiza nada.

Antón dijo...

Y también es una mentecatez considerar a los romanos y a los griegos los padres de la democracia, cuando esa democracia cla´sica fue compatible con la esclavitud. Aristóteles era un pelín caradura cuando escribió que había hombres-libres y hombres-esclavos por naturaleza; si bien él (muy tunante) había nacido libre por naturaleza, y seguramente podía dedicarse a filosofar gracias a que sus esclavos le araban el campo. En fin, cosas de la vida.