22.2.06

Percusión

Sobre el suelo de la habitación donde tejía ficciones, una tubería goteaba (glop, glop) y de este modo:

a) recordaba que había que arreglarla o avisar a quien supiera hacerlo;
b) incorporaba la realidad persistente;
c) interfería con la ensoñación; y
d) confirmaba que las palabras, abstraídas o tangibles, nacen de las cosas y se componen de materia.

Era un gotear molesto, pero no inútil.

4 comentarios:

La piel del bronce dijo...

Qué acierto...

La piel del bronce dijo...

Qué acierto

Antón dijo...

Os sugiero también que entréis en decir-lo-indecible.blogspot.com

Saludos.

indecible dijo...

Pueden también leerse poesías del autor en

seleccion-de-poemas.blogspot.com