22.2.06

Qué lejos de aquella copla

Tras poner el último punto a su novela, iniciada dos años atrás, se asomó al patio de luces para sentir el fresco. Justo en ese instante una voz con acento andaluz, procedente de algún apartamento, entonó a modo de copla:

No canto pa que me escuchen
ni pa sentirme la voz.
Canto pa que no se junten
la pena con el dolor.


Oído lo cual, el escritor exclamó: “Eso sí que es literatura”. Y aunque el primer impulso fue quemar su novela, finalmente optó por guardarla en un cajón bien hondo.

3 comentarios:

Antón dijo...

Yo lo había oído de otra manera: No canto pa que me escuchen, ni porque mi voz sea buena. Canto pa que no se junte la amargura con la pena. Lo cantaba una tia, o sea, hermana de mi padre..

Antón dijo...

Tambien hay una que dice:


Tengo una pena tan grande
que casi puedo decir
que yo no tengo la pena,
la pena me tiene a mí.

noemí dijo...

Hay textos del mismo autor en

seleccion-de-poemas.blogspot.com