3.3.06

Hemorragia interna

Entra en la habitación del hospital como si temiera llegar tarde a una cita. Mira al enfermo y éste, tras la mascarilla y los tubos, reacciona con sorpresa. El visitante y el hombre encamado se estrechan las manos, fuerte, largamente, hablándose con la mirada. El silencio lo ocupa todo, así que la hija del enfermo tiene que salir. Fuera, la muchacha identifica a aquel hombre como el viejo amigo de su padre. Recuerda las charlas y risas de ambos, años atrás, cuando ella era pequeña. Ahora el visitante sale abatido al pasillo. Se acerca a la muchacha y dice: “Dejamos de hablarnos hace años. No recuerdo el motivo. Por una sandez…”. Se gira y echa a andar, haciendo gesto de despedirse con una mano y llevándose la otra a los ojos.

3 comentarios:

Antón dijo...

Es la historia tal como yo se la mandé y la ha desarrollado Vd muy bien. Mucha s gracias

Antón dijo...

O sea, que está basada en un hecho real? No me extraña, discutimos tanto por pequeñas chorradas...; y luego, cuando realmente nos pasa algo gordo nos damos cuenta de lo tontos que fuimos amargándonos la vida por nimiedades.

Antón dijo...

Sugerencia: entrar en

decir-lo-indecible.blogspot.com