11.11.11

Forzados

Antes de dar comienzo a la sesión y mientras preparaba el instrumental, el torturador dijo al prisionero:

-No sé lo que va a pasar. No sé si podrás resistirlo. Pero quiero que sepas que torturarte es, también para mí, una tortura.

Justo cuando iba a añadir “-Suerte” sonó la consigna de inicio. Luego, pasos acercándose. Quizá otros torturados, activos o pasivos.

2 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Algunos torturados mueren, otros siguen viviendo y muriendo
y algunos de los torturadores llevan su conciencia lo que, de alguna forma, les obligaron a hacer.

Terrible relato

saiz dijo...

Hola, Aquí. ¡Cuánta gente obligada a hacer cosas que le repugnan! Lo peor de las dictaduras es que mucha gente, por puro miedo, tiene que hacer cosas que personalmente rechazan. Pienso en todos los que de una u otra forma participaron en los campos de exterminio nazis. Habría algunos identificados con el régimen, pero seguro que otros muchos se vieron forzados a colaborar. Porque, si se hubieran negado, podrían haber sido, ellos mismos, ejecutados. La abyección y la crueldad son, por desgracia, enfermedades contagiosas.