25.3.11

El carpintero Fernández

Puede que el carpintero Fernández no fuera Fernández. Tal vez se apellidó de otra manera.

El carpintero Fernández nació en 1782. Aprendió el oficio de su padre, con quien trabajó desde niño.

A los diecinueve años se casó con una muchacha de su pueblo. Tuvieron cuatro hijos.

Aunque en aquella época no era raro golpear a las mujeres, el carpintero Fernández no maltrató a su esposa.

Pese a ser analfabeto, consiguió que sus hijos fueran a la escuela.

El carpintero Fernández no engañó a sus clientes. Si alguien le encargó un mueble, no le mintió sobre la clase de madera ni las horas de trabajo que le llevó.

Cuando el ejército napoleónico invadió España, el carpintero Fernández temió ser movilizado contra los franceses. Como no había escopetas y trabucos para todos, se ofreció a confeccionar camas para los heridos y así no tuvo que disparar a nadie.

El carpintero Fernández murió de neumonía en 1835, con cincuenta y tres años.

Fue enterrado en el cementerio de su pueblo, junto a la iglesia.

Cuarenta años después, debido a que el cementerio se había quedado pequeño, sus huesos fueron exhumados y mezclados con otros. Ahora son anónimos, como él. En unos siglos se habrán pulverizado.

Puede que el carpintero Fernández no fuera Fernández, sino Quesada o García. También es posible que no fuera carpintero, sino herrero o labrador.

El carpintero Fernández, el herrero Quesada, el labrador García... no vienen en los libros de Historia. Nadie escribió sus biografías (demasiado planas, demasiado anodinas). En su honor no se erigieron estatuas ni panteones.

De hecho, ahora nadie se acuerda de ellos.

Pero existieron. Pasaron por la vida sin hacer ruido, sin arruinar a nadie y sin procurar a otros la desgracia o la muerte.

Atravesaron el mundo sin dañarlo. Pasaron por él inofensivamente.

Nada de lo anterior se considera memorable. Nada de esto se juzga digno de ser recordado.

6 comentarios:

M. Carme dijo...

Hola Saiz
En efecto, parece que todo lo que no sobresale, por algún motivo no es importante. Sin embargo estas personas anónimas son las que han hecho que el mundo gire, Porqué,¿que seria de nosotros sin el carpintero que inventó la cama y todos los que despues la han fabricado?, ¿o, sin todos los labradores que han hecho y hacen posible que nos comamos una lechuga?, todos los que parece que son dignos de ser recordados, han necesitado tambien sus servicios.
Aunque se sea anónimo, todos somos necesarios en la rueda de la vida.
saludos

Aquí me quedaré... dijo...

Ya lo ha dicho Mari Carmen todo.

Sómos así de sencillo y en mi caso nunca haré historia, ni saldré en grandes libros, pero existir, existo e intento andar por la vida como un Fernández o un Quesada, sin hacer ruido.

Besos a los dos

saiz dijo...

"Estas personas anónimas son las que han hecho que el mundo gire". Ahí está todo dicho. Y sin embargo, de esas personas ni una reseña en los periódicos, ni una línea en los libros de historia... Todo el protagonismo para los que esparcen por el mundo raciones de dolor y sufrimiento. ¿Cuántas biografías de Robespierre o de Napoleón y ninguna, en cambio, del carpintero Fernández?


Gracias por vuestros comentarios.

Blanca dijo...

Mmmm.
Hola a todos, Hola Saiz.
Que bueno que estás.
Que bueno leerte.
Bye.

Blanca dijo...

Bueno, es que en mi pueblo, se le rinde homenaje a:

La señora que hace tamales colorados desde siempre.
La señora que tiene 50 años con su cenaduría de antojitos.
Las personas que han pasado de generación en generación el oficio de hacer churros.
Se les ha hecho homenaje y en cierto modo, su biografía también.
De verdad, que lindo mi pueblo y sus ideas.
Tengo un conocido, escritor, que publica las biografías de el borrachín del pueblo, los escalofríos propios de su vicio.
El señor que por años, ha tenido su puestecito de dulces en la esquina de la plaza. Y no recuerdo que otros ejemplos.
Quizá la de Cuco Velorios, que jamás faltaba una noche a velar un difunto, o de Pancho Ronchas, el personaje de no buen cerebro, que vistieron de beisbolista y duró todo el día en el aparador, para que lo viera un descubridor de talentos. Personajes del pueblo.
Gracias, Saiz, en cada visita que te hago, echa a andar mi rueda de los recuerdos y pensamientos. Hasta luego, y gracias de nuevo.

saiz dijo...

Blanca, es muy bonito lo que cuentas en tu comentario. Tan bonito como el lenguaje con que lo haces. Y, ahí donde lo vemos, en tu pueblo sois muy sabios homenajeando a toda esa gente que trabajó, sirvió a los demás y vivió sin hacer daño a nadie. Aunque no hayan entrado en los libros de historia, sí lo han hecho, grandemente, en la historia particular de tu pueblo.