1.9.11

Tragedias

Es experto en tragedias. Ha escrito Yerma, sobre la desesperación de una mujer estéril en un mundo donde lo más apreciado es la fecundidad. Finalmente Yerma mata a su marido, al que cree culpable de la aridez de su vientre.

Ha narrado el sufrimiento de unos amantes a los que se les impide estar juntos. Ella es obligada a casarse con otro hombre. Su enamorado trata de impedirlo. Ambos huyen pero al final el amante y el novio mueren enfrentados.

Ha descrito la opresión de unas hermanas, mujeres jóvenes recluidas por su madre entre cuatro paredes, condenadas a guardar un luto de ocho años que consumirá lo mejor de sus vidas.

Es, decididamente, un experto en tragedias.

Pero la tragedia de hoy, 19 de agosto de 1936, no la ha escrito él. La han creado otros y él es el protagonista.

De madrugada y a punta de pistola le meten en un coche, le llevan por una carretera junto a otros hombres, le encierran en una habitación (una especie de celda improvisada), le sacan de allí y le obligan a caminar, le ponen ante los faros de un coche, junto al que, pese al deslumbre, se atisban unos brazos provistos de fusiles.

En las tragedias que él ha escrito nadie muere realmente. Al final el telón cae, vuelve a subir y los actores (incluso aquéllos que murieron en escena) salen a saludar.

Sin embargo, lo de hoy no parece teatro, no tiene pinta de ficción.

A Federico lo apuntan y, mientras suenan disparos, piensa tal vez en lo que vendrá ahora, cuando el telón caiga definitivamente.


4 comentarios:

Anna dijo...

magnífico relato y homenaje, justo 75 años después del asesinato de Lorca

saiz dijo...

Gracias, Anna. Sí, 75 años ya de aquella guerra civil (o más bien incivil), en la que salieron a relucir todos los odios y rencores larvados, todo lo peor que los españoles de entonces llevaban dentro. A menudo me pregunto cómo fue posible tanto horror junto. Este verano he leído "El holocausto español", de Paul Preston (un libro de historia que parece una novela de terror, aunque desgraciadamente lo que cuenta no fue ficción), y me doy cuenta de hasta qué punto fue terrible, perverso y atroz todo lo que ocurrió en España durante esos años (y también después de 1939, con la brutal represión o venganza que impusieron quienes ganaron la guerra).

Aquí me quedaré... dijo...

Leido el mismo libro pensé, aterrada, el odio que existió entre hermanos, vecinos y entre desconocidos.

Nuestra historia asusta.

* Hace dos años estuve allí, en Alfacar.

Es monte bajo y....
no sé explicar bien lo que se siente en la zona que rodea el parque que lleva su nombre

saiz dijo...

A mí, cuando leo (o me cuentan) historias sobre la Guerra Civil me parece que son ficción: relatos surgidos de una imaginación retorcida y morbosa. Me cuesta trabajo aceptar que todo ese horror, toda esa crueldad puedan haber pasado realmente. Y además aquí, en este mismo suelo que pisamos y con gente que (en muchos casos) todavía vive.

Viendo la sociedad española actual (la gente tolerante, abierta y plural, que es la inmensa mayoría de los españoles) se hace muy difícil creer que eso pudo ocurrir -ocurrió- aquí hace sólo unas cuantas décadas.

Tal vez sea cierto eso de que decir "otro tiempo" es como decir "otro mundo"...