29.10.10

A vivir

-¿Estás preparado para el placer?

-Creo que sí.

-¿Estás preparado para el sosiego?

-Creo que también.

-Y para el dolor, la pérdida, la traición y la angustia, ¿estás preparado?

-No. ¿Quién puede estar preparado para eso?

-Nadie, por supuesto. Pero aun así has de hacerlo. Entiéndelo: tienes que salir al mundo aunque no estés del todo preparado. De lo contrario nadie iría allí. Ya tendrás tiempo de aprender (aunque hay cosas que nunca se dominan, vivencias para las que no hay entrenamiento). Y ahora disponte a empezar. Es tu momento. Estás a punto de… nacer.

3 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Precioso, como siempre.
Recuerdo cuando mi abuela me decía.

" Preciosa, disfruta de lo bueno. Lo malo viene solo y sin avisar y todos, todos, pasamos por ello"

Un abrazo

M. Carme dijo...

Siempre pienso que al nacer empezamos a morir, porque cada dia que vivimos, es un dia menos que falta para nuestra muerte. Aparte desde el mismo momento en que nacemos hay que ponerse a trabajar, ya lo dice el refrán "quién no llora, no mama"
Si supieramos todo lo que nos espera y pudieramos elegir, no sé si estariamos preparados.
un saludo

saiz dijo...

Así es, Aquí y M. Carme. Uno debería poder quedarse sólo con la parte dulce y grata de la existencia, y rechazar su parte ácida y agria. Pero la verdad es que en la vida, como en los restaurantes chinos, casi todo viene aderezado con salsa agridulce. Y lo tomas o lo dejas (a lo sumo podemos rebajar unos grados el punto de acidez y de acritud, tal vez añadiéndole un poco de azúcar...).