20.9.10

Pobre gente

Humanos… Disponían sólo de cinco sentidos incipientes. Carecían de receptores suprasensoriales. No tenían ultracto, ni infrista, ni beyondez… Percibían sólo una zona, muy escasa, de la realidad. Su conocimiento era parcial y engañoso. No captaban lo infinito, ni las causas sin causa, ni las reglas del caos, ni el porqué del azar. Nada de eso les cabía en sus cerebros. Vivían en la ignorancia, en la tiniebla. Apenas comprendían.

Tan limitados eran... Pobre gente.

2 comentarios:

Aquí me quedaré... dijo...

Pobre de todos nosotros. No vemos, olemos o sentimos más allá de la nariz.

¿verdad?

saiz dijo...

Pues sí: nos sentimos orgullosos de nuestra inteligencia y nuestra percepción, pero lo más probable es que la realidad real no tenga nada que ver con lo que percibimos. La percepción que del mundo pueden tener un pez o un ratón es mucho más limitada que la nuestra porque su cerebro es más pequeño. Para ellos el mundo es el trozo de agua o de tierra en que viven. No saben nada de su origen, del planeta que habitan, de la vida y la muerte... Pero el caso es que nuestro cerebro también es pequeño. Es el mayor del planeta pero eso no significa que no sea pequeño. Con un cerebro más desarrollado nuestro mundo sería totalmente distinto, y percibiríamos cosas que ahora no percibimos. Cosas que no sólo no percibimos sino que ni siquiera podemos intuirlas.